Al fin se termina. Se veía tan lejano al principio y tenía tan pocas expectativas de alcanzar llegar a la meta, que nunca creí que este día llegaría.
Hoy, después de cuatro años y medio, finalmente termino mi carrera. Y cual maratonista, después de haber hecho todo el recorrido, haber sudado e incluso en ocasiones haber dudado que podría llegar hasta la cinta que marcaba la meta, lista para ser cortada por mi cuerpo que por la velocidad aún no podía detenerse, estoy frente a ella cruzando del otro lado diciendo “¡Lo logré!”.
Mi universo se expandió tanto como quise. Y digo esto retomando una frase que sonó en mi cabeza el día que, bañándome, decidí que quizá estudiar comunicación no sería tan mala idea. “Si ya estás estudiando doblaje, locución y sigues haciendo teatro para ampliar tu mundo... ¿Por qué no ampliar tu universo?”. Sí, lo logré.
Fue indispensable perder el mapa que se me había entregado años atrás y con el que ya estaba acostumbrado a moverme por la vida. No saber dónde estaba y hacia dónde iba, me hizo descubrir caminos que jamás creía que recorrería; generó que conociera no sólo a personas que son verdaderamente importantes para mi -las cuales sé que lo seguirán siendo por el resto de mi vida-, sino que también han sido personas que marcaron mi vida y me cambiaron. Yo ya no soy el mismo, evidentemente, pero me gusta la persona en la que me he convertido tanto para mi como para los demás: un todólogo obsesivo perfeccionista con tendencia de súper héroe. O en otras palabras, he conseguido hacer y ser todo lo que me he propuesto. Sí, lo he logrado.
Hoy sólo finaliza un ciclo. Termino oficialmente veinte años y medio de estudios, de los cuales uno es el parteaguas en mi vida: el año que estuve en la carrera de arquitectura, época en la que intenté huir de mi destino. Sin embargo, es absurdo esconderse de él, porque siempre tus acciones te encaminarán de regreso. Sí, quizá no estudié la carrera que visualicé o que quise en primera instancia, pero ahora tengo un universo mucho más grande, profundo e iluminado en el que puedo elegir, sin miedo a equivocarme, hacia donde quiero ir. ¿Entonces tengo un universo y no sólo un mundo? ¡Lo logré!
Mi vida es, verdaderamente, un universo lleno de lugares que puedo conocer y explorar, pero también iluminado por seres que podría llamar estrellas, de las cuales aún tengo mucho que aprender y estarán, si así lo deseo, mucho más tiempo alumbrando mi camino. De la misma manera, sé que aún me espera mucho por vivir, mucho por recorrer, mucho por conocer.
Esta primera entrada, en este blog que creé hace años y tenía abandonado, representa la forma de vida que he encontrado a los largo de mi vida: mientras se cierran unos ciclos, otros ya comenzaron o están a punto de hacerlo. Es una forma de decir: Lo logré... pero apenas es el comienzo.
Y aunque mi vida profesional tiene ya varios años, hoy me libero por completo para no ya no sólo andar por este maravilloso camino, sino tener ahora la oportunidad de volar y seguir alcanzando todo aquello que me proponga.
Hoy, 23 de noviembre de 2012, termino oficialmente la carrera de Ciencias de la Comunicación en el área de Publicidad, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Aún no me titulo, pero como todo, el título llegará en su momento. Así como en la IMPRO.
Sea pues esto sólo el final de un capítulo. Démosle vuelta a la página que este autor aún tiene mucho que contar e imaginar, pero sobre todo, tiene mucho que lograr.
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